Para muchos usuarios, la constante aparición de anuncios se ha convertido en una verdadera molestia. Un gran porcentaje de culpa de ello lo tiene el marketing intrusivo, algo que en veterinaria debes evitar si de verdad quieres captar clientes para tu centro.
¿Qué es el marketing intrusivo?
El marketing intrusivo consiste en un tipo de marketing que trata de difundir un mensaje publicitario de una compañía, usando para ello diferentes canales, con el fin de impactar a los usuarios y darse a conocer. La diferencia con otros tipos de marketing radica en que con el intrusivo se pretende llegar a la máxima audiencia posible, generando el máximo número de impactos, en vez de intentar diferenciar el mensaje para que llegue solo a aquellos usuarios que de verdad interesen. Es decir, es un marketing generalista que no busca la calidad de los impactos, sino la cantidad de los mismos.¿Qué tipos de marketing intrusivo hay?
Dentro del marketing intrusivo en veterinaria y en cualquier otro ámbito se pueden encontrar diferentes tipos, tanto en canales online como offline. Todos ellos se van a caracterizar por lanzar un mensaje más o menos genérico a la máxima audiencia posible. Entre ellos están.- Los anuncios impresos en prensa.
- Los banners.
- El uso del email marketing sin personalizar.
- Los pop-up en veterinaria.
- Las notas de prensa.
- El telemarketing.
- El buzoneo.
- Las ferias y eventos.
- El marketing telefónico.
- Los anuncios televisivos.
Por qué no se debe usar el marketing intrusivo en veterinaria
Las razones por las que no es aconsejable el empleo del marketing intrusivo en veterinaria son varias.Causa rechazo
El auge de los bloqueadores de anuncios ha puesto de manifiesto el rechazo que causa a los usuarios recibir constantemente publicidad invasiva cuando están haciendo otra cosa. Este tipo de marketing quizás tuviese más sentido hace unos años, pero ahora el consumidor tiene mucho más poder.Derroche de recursos
Como se mencionaba anteriormente, emplear el marketing intrusivo en veterinaria supone enviar mensajes generales a la población para llegar a muchas personas, pero sin tener en cuenta si estas son potenciales clientes. Eso supone un derroche absurdo de recursos: económicos, creativos, de tiempo, etc. Por su parte, una publicidad bien segmentada tiene muchas más posibilidades de generar un ROI positivo, ya que el gasto se enfoca en aquellos usuarios con más probabilidades de convertir.