A veces, puedes encontrarte en tu negocio veterinario con situaciones nada agradables en las que intervienen los clientes.
Palabras como “Voy a poner una reclamación” o “Quiero hablar con tu superior” pueden convertir nuestro día en una pesadilla, puesto que para nadie es satisfactorio ver que alguien está descontento con nuestros servicios.
Además, es muy probable que ese descontento acabe publicado en Internet a modo de review negativa en tu página de Facebook, en Google, en tu web, etc.
Pero, ¿se pueden evitar esas opiniones negativas antes de que queden reflejadas en la red? Quizás no en todos los casos, pero en muchos sí. ¡Te damos las claves!
Por un lado, porque puedes llegar a perder a muchos potenciales clientes.
Cuando un propietario de mascotas busca una clínica veterinaria y la encuentra por Internet, se va a fijar en las valoraciones que haya hecho del centro la gente que ya ha acudido a él.
Si este detecta que el número de valoraciones negativas es muy elevado, descartará tu centro. Y si solo hay una valoración negativa, pero el potencial cliente se siente identificado con lo que dicen en ella (por ejemplo, si el descontento de la persona que puso la opinión surgió a raíz de la misma consulta que iba a realizar el potencial cliente) también evitará tu clínica.
Por otro lado, esa review quedará para siempre visible también para ti y todo tu equipo y no es plato de buen gusto ver valoraciones negativas de nuestro trabajo.
Esto son solo algunos ejemplos, pero no solo se trata de ser transparente en los precios. Si das un diagnóstico de una mascota y un posible tratamiento que quizás no sea eficaz al 100%, dilo.
Si en tu centro ofreces servicio de peluquería y dentro de la cita va incluido un corte de uñas, comunícalo. ¡Puede haber gente que prefiera a su perro con las uñas largas!
Intenta ser lo más claro posible en todo momento. Así evitarás comentarios del tipo “me cobraron de más”, “hicieron esto sin consultármelo”, etc.
De esta manera, aunque cada situación es un mundo diferente, podríais establecer un patrón que os guíe.
Por ejemplo, Forbes lanza una lista de 7 cosas que podemos hacer cuando notamos que un cliente empieza a enfadarse:
Por qué hay que evitar una review negativa antes de que suceda
Según un estudio realizado por la compañía Yelp, en un 80% de las ocasiones en las que un cliente insatisfecho pidió hablar con el gerente de una compañía, acabó convirtiéndose en una review de 1 estrella, mientras que el 80% de las reviews de 5 estrellas vinieron de personas que no lo solicitaron. ¿Por qué es importante saber atajar el problema y no llegar al punto en el que un cliente quiera hablar con el máximo responsable del centro veterinario?
Por un lado, porque puedes llegar a perder a muchos potenciales clientes.
Cuando un propietario de mascotas busca una clínica veterinaria y la encuentra por Internet, se va a fijar en las valoraciones que haya hecho del centro la gente que ya ha acudido a él.
Si este detecta que el número de valoraciones negativas es muy elevado, descartará tu centro. Y si solo hay una valoración negativa, pero el potencial cliente se siente identificado con lo que dicen en ella (por ejemplo, si el descontento de la persona que puso la opinión surgió a raíz de la misma consulta que iba a realizar el potencial cliente) también evitará tu clínica.
Por otro lado, esa review quedará para siempre visible también para ti y todo tu equipo y no es plato de buen gusto ver valoraciones negativas de nuestro trabajo.
Claves para frenar una review negativa antes de que suceda
Hay dos puntos fuertes que debes trabajar en tu centro veterinario si quieres impedir las reviews negativas: la transparencia y las habilidades comunicativas de todas las personas que trabajan en el centro.Transparencia
Una de las razones que puede llevar a un cliente a escribir una review negativa sobre tu veterinaria es la falta de transparencia. Cuando una persona entra en tu centro con su mascota, es mejor que seas claro con él. En este aspecto cabe destacar el tema “precios”. Si un cliente llega sin cita porque “solo quiere hacer unas preguntas”, pero dichas preguntas se van a convertir en una consulta en toda regla en el que empleas tiempo y material, hay que dejarle claro, si es el caso, que le vas a cobrar. Del mismo modo, si has hecho una campaña, pero esta ya ha finalizado, hazles saber a tus clientes que así es.
Esto son solo algunos ejemplos, pero no solo se trata de ser transparente en los precios. Si das un diagnóstico de una mascota y un posible tratamiento que quizás no sea eficaz al 100%, dilo.
Si en tu centro ofreces servicio de peluquería y dentro de la cita va incluido un corte de uñas, comunícalo. ¡Puede haber gente que prefiera a su perro con las uñas largas!
Intenta ser lo más claro posible en todo momento. Así evitarás comentarios del tipo “me cobraron de más”, “hicieron esto sin consultármelo”, etc.
Comunicar bien
A veces, las situaciones desagradables que desembocan en una review negativa son fruto de malentendidos, debido a que la forma de expresarse del personal no fue la adecuada. Por eso, es de vital importancia que se dedique tiempo y recursos a formar en habilidades comunicativas a todos los empleados de un centro veterinario, además de poner en práctica hipotéticas situaciones desagradables a las que os podríais enfrentar.
De esta manera, aunque cada situación es un mundo diferente, podríais establecer un patrón que os guíe.
Por ejemplo, Forbes lanza una lista de 7 cosas que podemos hacer cuando notamos que un cliente empieza a enfadarse: