Que tu clínica veterinaria sea rentable o no depende tanto de tu capacidad por captar clientes, como tu capacidad de retenerlos. Conseguir fidelizar a tus clientes es seis veces más barato que conseguir uno nuevo y sin embargo no lo estamos haciendo bien. Por esto, hoy te contaremos cómo comunicarte con los clientes de tu veterinaria y fidelizarlos de una forma sencilla.
¿Cómo comunicarte con los clientes de tu veterinaria y fidelizarlos?
Según estudios recientes, las clínicas veterinarias pierden anualmente entre el 20 y el 40% de sus clientes. Esto se debe en su mayoría a una mala comunicación por parte de la clínica. Así que debemos preguntarnos: ¿qué no estoy haciendo? O mejor aún, ¿qué estoy haciendo mal?Ponte en el lugar de tus clientes
Cuando un cliente acude a tu consulta ponte en su lugar. La mayoría de las veces viene en busca de una solución porque algo le ocurre a su mascota. Por esto, es importante que trates de ser cercano y agradable con los dos. Probablemente ambos estén nerviosos, así que trata el tema con profesionalidad y delicadeza. De esta forma calmaras el ambiente y harás que se sientan mucho más tranquilos.Aspectos que hay que tener muy en cuenta
Algunos estudios han demostrado que la baja frecuencia de visitas se debe principalmente a malas experiencias en citas previas. Factores como el olor, el ruido, los espacios físicos, la convivencia entre especies diferentes, y el trato con el animal en la misma consulta, son aspectos que hay que tener muy en cuenta. Por esto, debemos tener en cuenta algunas pautas para antes y después de la visita.Antes de la visita
Hay un par de pautas que puedes seguir antes de recibir a tu visita:- Unos minutos antes de recibir a tu cliente y su mascota, revisa su historial para conocer el motivo de su visita. De esta forma ofrecerás un servicio más personalizado.
- Contacta un día antes con tu cliente para recordarle que tiene una cita contigo. Ya sea por correo electrónico o a través de una llamada, te aseguraras de que no se le olvida o se retrasa en su hora.
